Apadrinamientos

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  • Dionisia es una cabra preciosa y muy simpática que rescatamos de un peligroso incendio en el que murieron muchos animales, afortunadamente conseguimos salvar a otros cuantos. Como ella, muchas hembras estaban en estado y ahora tiene a su precioso hijito Cuarzo que es igual que ella y con el que vivirá feliz el resto de su vida en el santuario.
  • Beli y su hermanito Abato fueron abandonados cuando eran muy pequeñitos en una zona de monte donde se empezaron a buscar la vida, había una urbanización cercana donde iban a darse un paseo y buscar comida. Fuimos a rescatarlos y ahora viven tranquilos en el santuario con más amiguitos.
  • Beli y su hermanito Abato fueron abandonados cuando eran muy pequeñitos en una zona de monte donde se empezaron a buscar la vida, había una urbanización cercana donde iban a darse un paseo y buscar comida. Fuimos a rescatarlos y ahora viven tranquilos en el santuario con más amiguitos.
  • Rito es un gallo que rescatamos en un centro de recogida donde había sido incautado junto a algunas gallinas más de unas personas malvadas que los tenían  para ritos satánicos. Ahora vive feliz y libre junto a su aren de gallinas donde es el rey.
  • Rey es un carnero muy tranquilo y majestuoso que recogimos atrapado en un socavón a pie de carretera, por suerte alguien le vio pero debería de llevar varios días allí metido sin comer ni beber y estuvo muy malito los primeros días. Ahora se ha hecho el rey del rebaño y esta muy feliz viviendo en el santuario.
  • Gardenia y Camelia son dos cerditas hermanas que fueron rescatadas de la cañada real donde malvivían junto a muchos cerditos más. Allí los criaban sin control y luego los mataban a palos para comérselos. De echo tienen pánico y están aterrorizadas. Ojala poco a poco puedan ir disfrutando de la paz y de vivir en el santuario, porque ya tienen una vida por delante muy distinta.
  • Gardenia y Camelia son dos cerditas hermanas que fueron rescatadas de la cañada real donde malvivían junto a muchos cerditos más. Allí los criaban sin control y luego los mataban a palos para comérselos. De echo tienen pánico y están aterrorizadas. Ojala poco a poco puedan ir disfrutando de la paz y de vivir en el santuario, porque ya tienen una vida por delante muy distinta.
  • Fortuna es una paloma con mucha suerte que recogió su salvadora cuando estaba herida en la calle.  Su madrina la rescató y cuidó hasta que se recuperó y nos la entregó para que viviera feliz en el santuario con las demás. Deseamos que seas muy feliz, pequeña.
  • Aleja es una cabra preciosa y muy simpática que rescatamos de un peligroso incendio en el que murieron muchos animales, afortunadamente conseguimos salvar a otros cuantos. Ahora tiene muchos amigos y deseamos que viva super feliz el resto de su vida en el santuario.
  • Gumersinda es una cabra super cotilla y muy confiada que rescatamos de un peligroso incendio en el que murieron muchos animales, afortunadamente conseguimos salvar a otros cuantos. Ahora tiene muchos amigos y junto a su hijo Bartolo y deseamos que viva super feliz el resto de su vida en el santuario.
  • Higino es un macho cabrio que rescatamos de un peligroso incendio en el que murieron muchos animales, afortunadamente conseguimos salvar a otros cuantos. Ahora tiene muchos amigos y deseamos que viva super feliz el resto de su vida en el santuario.
  • Macario es un chivo que rescatamos de un peligroso incendio en el que murieron muchos animales, afortunadamente conseguimos salvar a otros cuantos. Es muy independiente y se ha hecho el jefe de la manada. Ahora tiene muchos amigos y deseamos que viva super feliz el resto de su vida en el santuario.
  • Bartolo es un chivo que rescatamos de un peligroso incendio en el que murieron muchos animales, afortunadamente conseguimos salvar a otros cuantos. Es muy sociable y cariñoso ya que se ha criado entre nosotros con mucho cariño . Ahora tiene muchos amigos y deseamos que viva super feliz el resto de su vida en el santuario.
  • Belén es una palomita con mucha suerte que su rescatadora salvó de una muerte segura. Estaba mal herida con un ojo que hubo que quitar, desnutrida de no poder moverse al tener hilos en los dedos que la tenían exhausta y una fractura en el ala que no podía volar. Belén se recuperó en una clínica donde la pusieron en forma y ahora vive feliz y recuperada en el santuario con sus compañeras.