Este precioso bebé apareció perdido y llorando en la calle, con mucho miedo. Por suerte ya está con nosotros, a salvo y mucho más relajado. Tiene el carácter típico de un cachorro, un terremoto con muchas ganas de jugar, tiene que empezar con su educación cuanto antes y aquí en la protectora no le podemos dedicar todo el tiempo que necesita. Hay que encontrar un hogar estable cuanto antes para este peque.