Firulays, este mestizo de podenco tan guapetón, fue encontrado solito por la calle, tenía microchip, pero su dueña, por desgracia, había fallecido, así que se ha quedado con nosotros. El pobre lo está pasando mal, echa de menos su antigua vida. Es un perrito súper bueno, tranquilo y cariñoso, ahora necesita más que nunca una familia que le devuelva la alegría.