Esta preciosidad es la hija de Dalia, es algo tímida, pero sigue a su madre y viene buscando chuches y cariño. Es una cachorrita adorable que necesita un hogar con urgencia, no podemos permitir que crezca en la perrera, con solo cinco meses ya ha pasado demasiado y necesita sentirse segura y a salvo para el resto de su vida.