Hojaldrina y sus hermano fueron encontrados en la calle, estaban bastante mal, esperamos el tiempo necesario y vimos que su madre no andaba por allí, así que los recogimos y fueron juntitos a una casa de acogida, aún eran lactantes. Han crecido rodeados de amor y se nota, son gatitos muy cariñosos y juguetones que necesitan un hogar definitivo.