Este guapetón es una víctima más de la mano humana, un perro deshechado por un cazador que ya no lo quería, posiblemente porque era lento o porque se asustaba de los tiros o porque no hacía muestras. La verdad no sabemos que defecto tenía para ese hombre nuestro Kibo, nos alegra que para él fuera un objeto defectuoso porque así ha podido llegar hasta nosotros y ahora empieza una vida nueva para él. Ahora ya nunca será un objeto, ahora es Kibo. Es extremadamente cariñoso y noble, se lleva bien con otros perros y le gusta mucho jugar, solo le falta un hogar, una familia que le quiera y le mime todo lo que se merece.