Este pequeño y sus cuatro hermanitos nacieron por la irresponsabilidad del ser humano. Unas personas se han hecho cargo de una gata, no la han castrado y vive a su aire, por lo que ya van dos camadas en lo que va de año. Por eso es tan importante la castración, luego no sabemos que hacer con los hijitos y acaban en una jaula o algo peor. Son unos pequeños adorables y juguetones que necesitan un hogar responsable donde les den todo el amor que se merecen.