Manolillo es un cachorrito muy simpático, pero su vida no ha tenido que ser nada fácil, porque a pesar de ser tan jovencito tiene mucho miedo a los extraños. Llegó muy asustado, no tardó mucho en coger confianza y demostrarnos todo lo que le gusta jugar y recibir cariño. Necesita una familia que le quiera toda la vida, que le de todo el amor y cariño del mundo para que olvide sus primeros meses cuanto antes.