Mars fue encontrado en una obra con sus dos hermanos, estuvieron vigilándolos y vieron que estaban solitos, les dieron algo de comer y estaban hambrientos y eran muy amigables, así que nos llamaron. Ahora están en una casa de acogida a la espera de su familia definitiva, son súper, pero súper cariñosos y mucho más divertidos aún. El hogar donde acaben será uno muy afortunado.