Mickey y Mallory son dos preciosos hermanos, que unos desalmados tenían en pésimas condiciones. Sin techo, sin comida, casi sin agua, en el patio de una casa. Eran dos cachorros ignorados y cada vez que podían se escapaban. En una de sus escapadas los dueños de la casa no volvían, así que un vecino harto de verlos en tan malas condiciones llamó a la policía y pudieron ser rescatados. A pesar de que su relación con los humanos empezó mal, ellos no tienen nada de rencor y son muy, pero que muy cariñosos, juguetones y en general adorables. Ahora buscan una familia responsable, que les cuide y les quiera para siempre.