Nano es un pobre perro que vivía en una finca de un ganadero y este a su vez lo regaló junto con otro perro a una gentuza que los usó para peleas. Por suerte la policía intervino y Nano se salvo aunque con una paliza de muerte y quedando desfigurado en la carita. Su compañero no tuvo la misma suerte y no se llegó a tiempo a salvar su vida. Dado a la mala vida que ha llevado parece que tiene muchos años pero solo tiene tres.  Ahora busca un hogar donde vivir muy tranquilo y ser muy querido, ya que jamas lo ha podido sentir.