A Paca, esta preciosa mastina, la encontraron vagabundeando por una carretera, en una zona de fincas, quién la encontró la llevó a comisaria para intentar localizar a su familia. Apareció un “señor” que decía ser su dueño, como la perra estaba sin identificar, le exigieron que  regularizara su situación, a lo que este “señor” contestó diciendo que no pensaba gastarse un céntimo en ella. Y seguramente este gesto tan ruin haya sido lo mejor que le ha pasado a Paca, porque ahora está con personas que la valoran y la cuidan. Pero necesita un hogar de verdad y una familia que le demuestre que no todos los humanos somos como ese “señor” que la explotaba y trataba peor que a un objeto.