Lo que hicieron con Rafia no tiene nombre, le dejaron metido en una bolsa del Mercadona, junto a una bolsa de pienso empezada y le abandonaron en un polígono al borde de la carretera. Estaba tan aterrado que ni si quiera hizo por salir de la bolsa. No entendemos como alguien puede tener el corazón tan podrido para hacerle algo así a alguien que forma parte de su casa, de su familia, solo esperamos que el Karma vaya a visitarlo. Es un gato tan bueno, tan sensible y cariñoso, asco de gente. Por suerte no todo el mundo es así y seguro que pronto alguien le da a Rafia un hogar, una familia como él se merece