Este guapetón fue encontrado solo y desnutrido en mitad de la calle, gracias a un ángel que se cruzó en su camino, y no pasó de largo, ahora está a salvo y viviendo una nueva vida. Es un pequeñín súper cariñoso, ronronea con solo tocarle, está deseando ser mimado, y además, como buen cachorrito, es muy, pero que muy divertido. Así que, no lo dudes ni un poquito, Cheddar dará mucho sabor a tu vida.