Como ya ha empezado la temporada de caza empezamos a recoger galguitos a puñados llenitos de pulgas y con un miedo en el cuerpo muy peculiar. Roscón es uno de ellos, un despojo de cazador. Por suerte es bastante sociable, alegre y pegadizo. Se lleva muy bien con los demás aunque seguramente no sabe lo que es vivir en una casa si no en un zulo. Sabemos que estar en una casa le va a encantar y se adaptara rápidamente a sus costumbres y sofá.