Titán, este pequeño Yorkshire, lleva ese nombre porque es un valiente y un campeón. Lo encontramos tirado por el campo con el pelo tan lleno de nudos que no nos quedo más remedio que raparle, todo su cuerpecito estaba lleno de espigas clavadas, y cómo veis, tres de ellas las tenía en el ojo, soportando un dolor indescriptible. Ahora ya está a salvo, está en el veterinario, y esperamos que puedan salvarle ese ojito. A pesar de todo lo pasado es un pequeñajo amoroso que solo busca ser mimado, y este campeón desde luego que se lo merece, de aquí en adelante solo recibirá amor.