Wesley y sus hermanitos fueron abandonados en un trasportín en mitad de la calle, alguien los vio y nos llamó. Son tres gatitos muy simpáticos y juguetones a los que les encanta los mimos. Los pobres han pasado mucho y no entendían nada cuando llegaron a la prote, pero se adaptan rápido porque son muy amorosos. Necesitan una familia que les de la vida que se merecen.