Esta preciosa panterita, como si de una película se tratara, ha sido rescatada de un árbol, no podía bajar y lloraba pidiendo ayuda. Por suerte alguien la escuchó. Es una gatita súper mimosa y juguetona, es seguro que es casera, pero, cómo no, estaba sin identificar, y por eso le toca esperar hasta que alguien la quiera, por eso hay que identificar a los gatos, un simple chip supone la diferencia entre volver a casa o no. Y aunque ahora está a salvo y segura necesita un hogar responsable y lleno de amor cuanto antes.